AQUÍ ES DONDE ESTAMOS GRACIAS A VOSOTROS

Estimados compañer@s y amig@s:

Hace ya muchos años nuestro Soke Valcárcel recibía del Soke Negishi una gran responsabilidad, esta consistía no sólo en afianzar y transmitir los conocimientos y valores transmitidos por su familia a los largo de los años, sino también en evolucionar, seguir avanzando y añadir nuevos hitos a lo ya recibido.

Esta gran responsabilidad ha estado siempre muy presente en el pensamiento y el corazón del Soke Valcárcel, quien por avatares de la vida – al igual que cualquier persona normal y cabeza de familia -, trabaja para sacar adelante a los suyos con el inestimable aliento de su compañera, esposa, amiga, madre de sus hijas y Kyoshi Herminia Benito, dedicando su existencia y su trabajo a la transmisión de lo recibido a través de la enseñanza de Artes Marciales a personas que van desde su propia familia, amigos y alumnos hasta un gran compromiso en la formación integral de Agentes de la Autoridad.

Debido a ello, cuando esas mismas circunstancias su vida se alinearon favorablemente, consciente de la extremada responsabilidad heredada, decidió dar el gran paso hacia un futuro prometedor y amalgamar todo aquello que parecía distinto (pero que, en esencia, siempre había tenido un origen y evolución comunes), dando origen a nuestra actual disciplina: El BUJUTSU.

A partir del año 2008 la génesis del BUJUTSU se va intensificando cada vez más, pequeñas innovaciones y avances que se van asentando con el paso del tiempo. En el año 2010 se gesta otro avance con una reunión en la que se trata de proyectos y de enormes esperanzas de futuro.

Van transcurriendo los meses y los años, con muchos cursos, clases, viajes continuos al otro lado del océano y otros lugares del mundo. Como todos los proyectos, éste va acumulando trabajo y sacrificio. Ha tenido buenos momentos y éxitos, pero tampoco ha estado exento de otros más amargos. Sin embargo ese mismo tiempo sigue su inapelable juicio dando a cada quien con justicia y poniendo las cosas a la altura que se merecen.

Gracias a vosotros, a nosotros, sumando todos esos pequeños grandes pasos hemos conseguido dar una zancada de gigante con el inicio de este nuevo año 2014: Hemos entrado por la puerta grande en una Federación en la que, por historia y origen, es en la que deberíamos estar (para muestra la imagen insertada este artículo del Certificado de Afiliación a la FMK, donde se nos reconoce – además de por la misma – por la Real Federación Española de Karate y D.A. y por la WKF).

Lo hemos logrado con nuestro afán, el empeño y la ilusión del Soke, Kyoshi, monitores, alumnos, amigos y, en definitiva, de todos los que estamos – sin olvidarnos de los que nos precedieron -.

Pero también, al igual que nuestro Soke en su día, debemos asumir la gran responsabilidad de ser conscientes del lugar que ocupamos a partir de ahora, aprovechando esta gran oportunidad para seguir trabajando en un proyecto ilusionante y seguir avanzando. No será fácil, seguro, necesitaremos muchas horas de trabajo, de esfuerzo común, y afrontar los obstáculos que seguro han de surgir con abnegación y ejemplaridad.

En nombre de todos: Gracias por darnos un futuro lleno de ilusiones.

I CONGRESO MUNDIAL DE INTERVENCIÓN MILITAR

Asistentes de Bujutsu con el Maestro D. Manuel Galán.

Queridos compañer@s de Bujutsu:

El dia 09 de noviembre se celebró en Madrid el Primer Congreso Mundial de Intervención Militar. Por parte de nuestra organización acudieron a la realización de dicho curso los siguientes compañeros:

JUAN CARLOS RODRÍGUEZ SEQUERA – Shihan – Bujutsu.
ANTONIO GARCÍA BERZOSA – Shihan – Bujutsu.
AHMED HARBI ZERAA – Shihan Dai – Bujutsu.
JOSÉ FRANCISCO MANZANO FERNÁNDEZ (el que suscribe) – Shihan Dai – Bujutsu.

Como quiera que estoy escribiendo estas líneas, debo comentar que para mí ha sido una verdadera suerte y un honor compartir unas horas con personas de la talla internacional, como por ejemplo:

JOSE A. VALCÁRCEL ASÚA: Creo que no necesita presentación y al que se le reconoció el grado de 8º Dan de Defensa Personal Militar (DPM).

JOSÉ MARÍA BENITO GARCÍA: De sobra conocido en el mundo de los tatamis, estrechamente relacionado la DPP, en esta ocasión además de impartir enseñanzas, actuó en funciones de Presidente de Derechos Humanos (Human Rights, Police and Military Operational Procedures).

ÁNGEL LUÍS GIMÉNEZ BRAVO: Presidente de la Federación Madrileña de Lucha.

TOMO BORISOV: Vicepresidente de la Federación Internacional de Jiu-Jitsu.

EUGENE DOMAGATA: Presidente de la Federación Francesa de Jiu-Jitsu.

IGOR OVIDIO MARCELLO LANZONI: Representante Italiano de la Federación Italiana de Jiu-Jitsu.

LUÍS GESTOSO DE MIGUEL: Delegado de Seguridad, representante ante Naciones Unidas en el tratamiento de la fuerza.

JOSÉ DE MOYA MORENO: Delgado de Protección Civil.

En el curso se impartieron, entre otros, conocimientos de DCI (Defensa Combate e Intervención), Defensa Personal Militar, combate cuerpo a cuerpo (B2B) e intervención de Policía Militar. Además de esto de homologaron las correspondientes titulaciones y grados de los asistentes.

Nuestro querido y respetado Soke, entregó además para reconocimiento público, los títulos de Bujutsu relacionados para cada uno de los compañeros mencionados al principio (muchas gracias y enhorabuena).

Coincidieron en el evento nuestro Soke y D. Manuel Galán (en la fotografía superior), que fue su primer Maestro de Judo, hecho que ilusionó en gran medida a nuestro Soke, que recordó tiempos, enseñanzas y anécdotas. A D. Manuel Galán se le entregó públicamente el 10º Dan en DPM. Entre otras anécdotas comentaba que era la séptima vez que se le entregaba un 10ª Dan, que cuando empezó todos en su pueblo pensaban que estaba loco, aprendía de quien podía, como podía e incluso usaba sacos colgados de árboles. Un verdadero pionero de las Artes Marciales en nuestro país, que nos animó a los compañeros de Bujutsu a seguir en el camino emprendido. Para usted todos mis respetos Maestro.

Para finalizar no me queda nada más que hacer constar que el hecho de que nuestro Bujutsu esté presente en eventos de este tipo ponen de manifiesto los pequeños pasos que con esfuerzo de tod@s se van dando, que vamos avanzando poco a poco pero sin pausa, con gran ilusión y con el único deseo de hacer grande nuestra familia de Bujutsu con respeto a sus enseñanzas, a todos los que nos precedieron y con la mirada puesta en los que siguen nuestros pasos y en los que los seguirán en un futuro.

Para mí ha sido una gran experiencia y un honor haber podido asistir.

Domo Arigato, Oss!.

Perspectiva de asistentes

DOCENCIA EN BUJUTSU (1)

Ciertamente es difícil concienciar en los tiempos que corren de la importancia depositada en los docentes de artes marciales. Cualquiera hoy en día puede acceder fácilmente a cualquier libro, video, internet, etc., con el objetivo de “aprender” las técnicas que hacen falta para llegar a ser un verdadero experto en tal o cual arte marcial. Nada más lejos de la realidad. Creo que se puede afirmar que sin maestro no existe forma correcta de aprender artes marciales. Sin embargo, no debemos olvidar dos premisas básicas: 1.- lo importante de toda enseñanza es el alumnado y…2.- para llegar a ser “maestro” es necesario haber recorrido un camino previo.

Antes de entrar en materia ahondemos un poco más, a modo de introducción, en estas dos premisas básicas:

1.- Aunque parezca mentira, abundan los educadores de artes marciales que se centran en sí mismos o en el crecimiento del estilo/escuela/ryu…, olvidando que la referencia de todo aprendizaje es el educando. Cualquier otra actividad que en el desarrollo de la docencia que se aleje del objetivo de orientar, estimular y controlar el aprendizaje del alumno es totalmente inútil para la enseñanza.

En nuestros días la búsqueda de  campeones o virtuosos se ha convertido en una meta en sí misma, ¿con qué fin?, ¿el del buen nombre de la escuela, el interés de acrecentar su propio ego…?, ¿cuántos se centran realmente en la evolución personal del alumno y en la integración del individuo en el grupo?. ¿Es realmente necesario renunciar al justo emonumento fruto de la preparación y el trabajo para alimentar una ambición personal desmedida a costa de sacrificar el equilibrio personal o moral de los alumnos?. Cada quién es muy libre, faltaría más, de elegir su camino como educador.

No olvidemos que trabajar con personas no es lo mismo que trabajar con materiales, con cosas inertes. Las personas tienen sentimientos, responden a diferentes estímulos, desarrollan un ritmo diferente de aprendizaje, no carecen de ansiedades…, y si esto lo trasladamos al ámbito infantil/juvenil podemos dar al traste de una forma más grave con el desarrollo de una  personalidad equilibrada, evolución moral e integración social.

La teoría es fácil, y aún así olvidamos frecuentemente que el maestro vive para los alumnos, tiene su razón de ser en ellos y pervive él (al igual que sus enseñanzas), a través de ellos.

2.- La palabra “Sensei” tiene varias acepciones y significados (el que ha nacido/sido/despertado antes, el que ha recorrido el camino, etc.), sin embargo el alma del término se centra siempre en la experiencia. Un sensei puede tener 30 o 100 años, pero lo que hace que se le deba el merecido respeto es el recorrido desarrollado en sus conocimientos y formación personal. El término mencionado se utiliza hoy en día, entre otros, para calificar a los distintos responsables de la educación en las artes marciales. Cuando no se atesoran “magámetros” de camino ni siquiera el grado es capaz de eclipsar las manifiestas faltas del maestro; ¿existe algo peor que un profesor arrogante e inepto que se escuda en su posición superior para ocultar sus propias carencias?, un ratillo con él y nos daremos cuenta que “ese no ha pisado un tatami” (expresión grabada en mi memoria tras una anécdota contada por nuestro Soke Valcárcel, mis disculpas por el uso del préstamo).

Al mismo tiempo no debemos olvidar que el maestro nunca debería dejar de ser alumno a su vez. Deberá tener como objetivo el perfeccionarse de forma continuada (aprender incluso de sus aprendices), evolucionar, pulir las cualidades atesoradas, y un largo etc. de cosas que quedan por hacer y conocer; todo ello dando a su vez ejemplo a sus pupilos con su actitud, comportamiento y humildad.

Emprender el camino de la enseñanza ha de ser una labor vocacional y un ejercicio de responsabilidad.

I CONVENCIÓN DE BUJUTSU «CIUDAD DE LA CORUÑA»

Queridos amig@s.

El próximo mes de Julio la Asociación Gallega de Bujutsu organizará la I Convención de Bujutsu «Ciudad de La Coruña». La convención será impartida por nuestro querido Soke José A. Valcárcel Asúa.

Hemos intentado combinar trabajo duro (por las mañanas) y disfrute de esta maravillosa ciudad en compañía de quien vosotros querais. Hemos accedido a una gran oferta del complejo Rialta que estamos seguros de que no os defraudará (alojamiento con desayuno, piscina climatizada, autobuses a la ciudad, gimnasio, WIFI, etc.).

Aquí os dejamos una pequeña presentación(se descarga automáticamente al pinchar):

CONVENCION_BUJUTSU

Es una gran oportunidad, no os la perdáis.

Os esperamos.

 

EL BINOMIO BUJUTSU – POLICÍA MILITAR

La disciplina militar es una de las cualidades, sino la principal, que distingue a las Fuerzas Armadas. Los actuales Ejércitos así como los antiguos tuvieron la necesidad de un cuerpo especial dedicado al control del orden, seguridad y disciplina; de esta manera evitaban la distracción de las tropas empeñadas en labores de combate, asegurando el orden interno y el control de determinadas zonas.

Desde su empleo, estas unidades han tenido que demostrar las manifestaciones de disciplina al nivel de la excelencia, sirviendo de ejemplo al resto de personal, pero también se han tenido que involucrar en una instrucción y adiestramiento específicos para el desarrollo de sus funciones que combine lo mejor de la generalidad de todo combatiente con todas aquellas particularidades propias de sus cometidos.

Con el devenir de los tiempos, estas unidades se han visto obligadas por la propia evolución social a involucrarse cada vez más en misiones cuyo éxito depende de su operatividad dentro de ambientes de contacto con población civil, lo que se traduce en una constante celeridad a la hora de adaptarse a las especiales circunstancias que esto conlleva.

A todo ello se añade que en la actualidad,  según la legislación vigente en nuestro país, se pueden emplear en determinadas circunstancias a las unidades de Policía Militar como apoyo de otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE,s).

Si acertamos a leer entre líneas los párrafos anteriores podremos deducir que este tipo de unidades se ven obligadas a un doble esfuerzo continuo: por un lado en lo concerniente a la evolución de la instrucción y adiestramiento propia de los ejércitos y por otro a su adaptación a los métodos, materiales y circunstancias propios de otros FCSE,s. En esta última parte es donde encuadramos a la perfección nuestro BUJUTSU dentro del desarrollo de los programas de instrucción de este tipo de unidades.

Si ya a un nivel común del combate es primordial tener unos conocimientos de defensa personal podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que la especialización en métodos de autodefensa, protección a terceras personas, empleo de materiales y métodos policiales son aspecto fundamental  a trabajar en las unidades de Policía Militar. Por ello, el BUJUTSU que practicamos se adapta tan bien a estas unidades puesto que son muchísimos los años de experiencia en el trabajo continuo con personal de los FCSE,s, en sus centros de enseñanza, en continua colaboración. Esos mismos años y experiencia nos han hecho evolucionar y saber transmitir esa misma evolución.

REALES ORDENANZAS DEL EJÉRCITO DE TIERRA TRATADO CUARTO:

Artículo 404

Las Unidades de Policía Militar estarán organizadas básicamente para el desempeño, tanto en paz como en guerra, de misiones específicas de seguridad y orden.

 

Artículo 405

Su personal será especialmente seleccionado e instruido, para el desempeño de sus competencias específicas. En todo momento se le exigirá aquellas condiciones que le cualifiquen para su misión, a la que deberá estar exclusivamente dedicado.

Artículo 406

El que preste servicio como Policía Militar habrá de ser firme sin violencia, prudente sin debilidad, tendrá presente que sus principales armas son la persuasión y la entereza moral, y sólo hará uso de la fuerza cuando sea necesario.

Artículo 407

Los miembros de la Policía Militar estarán capacitados para cumplir cometidos de vigilancia, custodia, escolta y regulación de transportes y convoyes militares, protección de autoridades e instalaciones, identificación de personal y vehículos y otros análogos que se les puede encomendar de los que figuren en su reglamentación específica.

Artículo 408

En el ejercicio de sus funciones tendrán el carácter de Agentes de la Autoridad. Cuando por la índole del servicio que presten porten armas de guerra, tendrán el carácter de fuerza armada.

Artículo 409

Podrán actuar en auxilio de Jueces y Tribunales Militares y efectuar detenciones, con arreglo a lo dispuesto en las Leyes Procesales Militares y demás disposiciones de aplicación. De igual forma podrán custodiar y conducir prisioneros, presos y arrestados, y desempeñar cometidos de seguridad en prisiones militares.

Artículo 412

Durante su servicio, de acuerdo con las disposiciones en vigor, prestarán auxilio a la Policía Militar de otros Ejércitos y, en caso de urgente necesidad, a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, a petición de los mismos.

Artículo 413

En ausencia de miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad dichas patrullas intervendrán ante flagrantes delitos, de acuerdo con lo previsto en la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Tan pronto como les sea posible recabarán su presencia y darán cuenta de su actuación a sus superiores.

IMÁGENES CEDIDAS POR LA SECCIÓN DE POLICÍA MILITAR DEL BCG DE LA BRIGADA DE INFANTERÍA LIGERA «GALICIA» VII.

EL MOVIMIENTO (2)

 

 

 

 

Este artículo es continuación de otro que encontrareis en publicaciones anteriores.

Hablamos anteriormente de la “memoria corporal”, ésta nos daba una reacción casi instantánea e involuntaria ante una determinada agresión, al ser esta reacción la primera ruptura de contacto con el oponente quizá sea la más importante pero no hay que olvidar la solución final de toda la ecuación. Una vez alcanzado el éxito con el primer movimiento volvemos a “encender” nuestra voluntad realizando esta vez un movimiento en el cual deberíamos dejarnos arrastrar por la inercia del oponente, por poner un sencillo ejemplo: nuestro contrincante es el mar y nosotros somos la embarcación que flota sobre el mismo, si el mar se desplaza nosotros nos desplazamos en la misma dirección, estaremos siempre desplazándonos con la marea y con la ola. Una manera clara de observar esto es en nuestro entrenamiento diario cuando, por ejemplo, se nos empuja intentando desplazarnos; en ese instante en el que la acción arremete contra nosotros con toda su violencia no deberíamos contrarrestarla oponiéndonos a ello (y aunque pudiésemos hacerlo se convertiría en la ley del más fuerte, malgastando gran cantidad de esfuerzo y energía además de dejar al azar el resultado, pues lo normal es desconocer las posibilidades físicas de nuestro oponente). Lo realmente importante sería “fluir”, dejándonos arrastrar de forma totalmente calculada por su fuerza hasta hallar un punto en el que podamos romper su equilibrio e inercia para aplicar la técnica adecuada (proyección, luxación, etc.).

Esta parte definida del aprendizaje físico es, desde mi punto de vista, la más complicada de asimilar. La dificultad reside principalmente en dos aspectos: vencer el instinto de oponerse y saber elegir la respuesta adecuada ante el movimiento del contrario. Vamos a imaginarnos al practicante realizando el desplazamiento inicial (parasimpático, como comentamos anteriormente), una vez obtenida la ventaja, tendrá un instante para observar la reacción del contrario, fluir con él y finalmente vencer su equilibrio para aplicar una técnica. Esta es la ecuación completa. No vale imaginar cómo nos van a atacar, hay que “sentir” el ataque, vivir el movimiento del contario y creo que, precisamente aquí, radica el secreto de las leyendas de maestros que conseguían anticipar el ataque; no se trata de algo paranormal sino que al practicar miles de veces las técnicas se consigue reducir los tiempos de reacción, el “ensamblado” con el oponente y la elección de la técnica. Más adelante, tras el estudio de innumerables oponentes podremos anticipar en décimas de segundo sus reacciones.

Pero, paradójicamente, no podemos solucionar  la ecuación anterior EFECTIVIDAD=REACCIÓN+FUSIÓN+TÉCNICA CORRECTA (¿recordamos todos yuri-modoshi/tai-sabaki/kaeshi-waza?), sin aplicar una curiosa variable mental que yo denomino “no-movimiento”.

Pongámonos en la mente del neófito: se mueve, se desplaza e intenta aplicar la técnica que en ese momento el sensei acaba de demostrar pero… ¿cuántas veces vemos gestos de negación con su cabeza?, ¿Cuántas otras su mirada perdida en el tatami intentando asimilar mentalmente el desarrollo técnico?

Esta inercia del movimiento mental es, si cabe, la parte más complicada de quebrar, lo puedo decir por propia experiencia y sin miedo a equivocarme. El movimiento de ideas, de intentar grabar en nuestra mente la técnica o de procurar anticipar la reacción del contrario genera un estado de ansiedad y nerviosismo que sin lugar a dudas bloqueará la correcta ejecución técnica. Esto sucede a la mente humana en infinidad de ocasiones (exámenes, problemas de relación, entrevistas de trabajo, etc.), es algo normal pues nuestro primitivo cerebro se anticipa a situaciones que son vividas como peligros potenciales; lo realmente grave es que esta situación puede derivar en un “bloqueo” general (ansiedad) que en la práctica de las artes marciales se traducirá en una dificultad añadida. Hablamos aquí de ansiedades, nervios, etc. pero no nos imaginemos si a esto le sumamos las sensaciones de odio, enfado, venganza…Cuando empecé a practicar mi maestro me repetía hasta la saciedad que no había nada peor que perder el control en cualquier enfrentamiento, daba igual los golpes o el daño recibido, si el vacío y el autocontrol no existen la puja está perdida.

Entonces, ¿cuál es la forma correcta de aplicar ese “no movimiento”?. Los antiguos maestros lo sabían muy bien, aplicar las correcciones justas en el momento preciso, hacer que el alumno no se sienta constantemente observado/examinado y multiplicar por miles las veces en la repetición de las mismas técnicas. Es curioso pero parece que la aplicación excesiva del movimiento físico tendrá como consecuencia la paralización de todo movimiento mental superfluo. Cualquiera que haya visto a un maestro oriental con una clase de 30, 50 o 200 alumnos habrá vivido esa situación en la que éste pulula sin prestar atención aparente ante la repetición incesante del movimiento, deteniéndose puntualmente unos pocos segundos en corregir una posición, un desplazamiento o una técnica determinada. Sin embargo, en un periodo relativamente corto de su dirección, sabrá perfectamente clasificar a sus alumnos, se olvidará de algunos nombres pero identificará con poco margen de error las virtudes y carencias de la mayoría de ellos.

Permítaseme llegado a este punto pedir disculpas de antemano, pues lo siguiente que escribo lo hago sin ánimo de reproche o corrección, sino como manifestación de diferentes experiencias.

En la sociedad occidental esta consecución del “no movimiento” es más difícil de conseguir pues empatizamos demasiado con la individualidad, tendemos a la corrección excesiva y sentimos al impartir una clase que, al tener la sensación de ser constantemente evaluados, debemos dar siempre al alumno lo que éste nos demanda. Siempre es bueno resolver las inquietudes de los alumnos pero sin dejar que éstas interfieran en el ritmo natural de la práctica. Es buena la variación técnica dentro del tatami pero muchos son los que fracasan cuando al impartir la enseñanza abandonan ese “no movimiento” propio permitiendo que la ansiedad, las ganas de agradar a todos junto con la aparición mental del ego se apoderen del control, dando lugar a clases totalmente erráticas y descontroladas manejadas por lo que los alumnos piensan que es mejor para ellos y no por lo que el docente realmente debiera enseñar.

Continuara…

 

LA NUEVA ASOCIACIÓN GALEGA DE BUJUTSU.

A finales de este mes de Septiembre una nueva parte de la Bujutsu Sosei Internacional ha comenzado su andadura en A Coruña. Se trata de la Asociación Gallega de Bujutsu.

Una vez superados todos los requisitos legales,  gracias al esfuerzo de todos los socios y miembros fundadores, afrontamos un futuro lleno de ilusiones y retos en la tarea de difundir el Bujutsu a todos aquellos que quieran compartir con nosotros horas de clases y entrenamientos, sudor, tatami…pero  también amistad, compañerismo e ilusión.

Fruto de estas ganas de trabajar es que, en apenas veinte días de camino legal, hemos recibido a bastantes nuevos miembros que junto con los que ya formábamos parte de esta gran familia han comenzado los entrenamientos con nosotros.

Somos una asociación deportiva sin ánimo de lucro cuyos fines se empeñan en la transmisión de los valores y enseñanzas recibidos de nuestros antecesores, personas como el Soke Yuichi Negishi, el Soke José Antonio Valcárcel Asúa y la Shihan Herminia Benito Cueto, además de otros muchos más,  que con su esfuerzo y ejemplo constante han sabido ayudar a la formación de personas íntegras con valores que van mucho más allá de una visión egocéntrica e individual transformando ésta, a través de nuestro Bujutsu, en una suma de muchos “yo” para formar un “nosotros”. A todos ellos, que nos han precedido y enseñado, mostramos nuestro más sincero agradecimiento y respeto.

A partir de ahora, con este proyecto ilusionante, sabemos que tendremos muchos retos por delante, pero os podemos asegurar que con la alegría y las ganas de trabajar que tenemos recorreremos un largo camino hacia un futuro lleno de esperanza y buenos momentos.

Gracias a todos: los que ya estaban, los que ya habían estado, los que estuvieron, los que están y los que estarán. Siempre formaréis parte de este sueño que se ha hecho realidad.

Domo Arigato Gozaimashita.

 

UN GRAN DIA

 

 

 

Ayer 6 de Julio de 2011 fue un gran día en nuestra pequeña gran historia. Después de una pequeña temporada de tormentas y marejadas por fin la nave del BUJUTSU navega de nuevo en A Coruña, MEJOR QUE NUNCA Y A TODA MÁQUINA. Para muestra de todos y orgullo nuestro aquí os dejo una pequeña imagen de este momento histórico.

Un Saludo

Sensei José F. Manzano



 

EL MOVIMIENTO (I)

 

EL MOVIMIENTO (I)

Es bastante complicado hablar de las bases teóricas de una buena técnica en las artes marciales. Si preguntamos cuáles son los pilares en los que se basa la técnica de una determinada escuela (Ryu, Kai, o como quiera que la podamos denominar), contraremos respuestas de lo más variado aunque con ciertos denominadores en común. Uno de estos denominadores comunes que más importancia adquiere en cualquier disciplina de combate y/o de defensa personal es el MOVIMIENTO.

Cualquier alumno un poquito observador caerá en la cuenta de la dificultad que entraña la realización de cualquier técnica en condiciones de movimiento antinaturales o de movilidad limitada (p.e. limitaciones de espacio, obstáculos, etc.).

La movilidad del cuerpo humano se basa en un complejo sistema Compuesto por soportes (huesos), resortes-motores (músculos) y bisagras-engranajes (articulaciones).  La correcta coordinación de estos elementos
se traduce en la realización de los diversos movimientos ordenados por nuestro cerebro de forma voluntaria o involuntaria. Una de las ventajas adquiridas tras la repetida práctica de los sistemas deportivos es la “memorización” – al principio – y más tarde la ejecución de variadas coordinaciones del sistema motor que darán como resultado un movimiento ágil, veloz, fluido…, un sistema complejo
que asombra al espectador que contempla la exhibición  de éstas disciplinas por parte de un cuerpo “con estilo”.

Si  hay algo que debe enorgullecer a los artistas marciales es el conseguir que su sistema articular,  de forma «semi-involuntaria» y ante situaciones “extremas”,  se desenvuelva dando como resultado la resolución de esa situación crítica mediante la realización de una técnica adecuada. Como ejemplo debemos exponer que un alto porcentaje  de las agresiones directas tendrían su neutralización mediante un correcto desplazamiento; la consecuencia de este correcto desplazamiento “parasimpático” da como resultado la obtención de una posición de ventaja que permita la elección de una correcta técnica de defensa personal  para salir airoso de la comprometida situación.

Cualquier ser humano en sus primeras etapas infantiles experimenta con su cuerpo hasta asumir cuáles son los umbrales de su capacidad de movimiento,  cuanto más evoluciona en esta experiencia más interactúa con su entorno. Somos capaces de usar el movimiento para obtener lo que queremos de nuestro medio y para ello hemos tenido que repetir en innumerables ocasiones un mismo movimiento hasta que el simple deseo de tocar una cosa se traduzca en no tener que coordinar las distintas órdenes para la consecución del objetivo.

En esto mismo radica una de las principales diferencias entre los sistemas de entrenamiento orientales y occidentales. El sistema occidental intenta racionalizar el a dónde, por dónde, el cómo y el cuándo realizar un determinado movimiento; el oriental se basa en la repetición hasta la saciedad de un movimiento ante un determinado estímulo hasta que la mente sea capaz de rescatar de su “memoria corporal” una reacción dinámica instantánea, involuntaria y eficaz. El fin de ambos sistemas es el
mismo pero, indudablemente, los resultados prácticos en un mismo período de formación son distintos. Por ello en cualquier arte marcial se ha analizado una determinada técnica,  una vez que  ésta ha resultado ser eficaz se repite una y otra vez hasta el aburrimiento, transmitiéndose después del maestro al alumno de generación en generación. El maestro nos podrá explicar la forma correcta y la eficacia de su técnica en contadas  ocasiones, pero nos la hará repetir “sudándola” miles de veces. Este sistema además de ser “físico” posee también su parte “mental”, repetiremos el movimiento hasta dejar de preguntarnos por
qué tantas veces, hasta cesar en el empeño de cuestionar la eficacia, el porqué de realizarla de esta o aquella forma…, hasta depositar toda nuestra confianza en el maestro y su método. Una vez conseguido esto comenzaremos a “sentir” esos
movimientos y llegado a este punto el maestro estimulará que ese movimiento se adapte a nosotros y no nosotros al movimiento.

Continuará…

 

José
Francisco Manzano Fernández.-